Archivo de la categoría: Trivia

Alpacas y diccionarios de papel

Todo el que me conozca sabrá que aún soy usuario de los diccionarios de papel. De esos que hay que ojear y hojear (sí, con y sin h) para dar con la palabra que uno busca. Otros me conocerán como un defensor de los mismos o promotor de estos anticuados mamotretos intragables que la tecnología ha dejado atrás. Y claro, sería mentira si dijera que en mi trabajo diario solo uso los de papel y no los electrónicos. De hecho, uso principalmente estos últimos, por su rapidez, comodidad y versatilidad en la búsqueda. Pero de cuando en cuando, sobre todo cuando el tiempo no apremia, trato de no abandonar a mis amigos de antaño. A mi izquierda, al alcance de mi mano, tengo al menos 15 fieles volúmenes de diversos tamaños, colores, idiomas y temáticas. Algunos pesan tanto que tengo que usar ambas manos para consultarlos. Detrás de mí, otros tantos.

Me da la impresión de que es más fácil olvidar la información nueva cuando la buscamos en un diccionario electrónico, ya sea en línea o de bolsillo (denshi jisho, o “jisshonarios“, como me gusta llamarlos). Aunque claro, inmersos en la vorágine actual, no queda otra que recurrir a la tecnología para buscar al instante y seguir avanzando, pues tenemos un plazo de entrega que cumplir. No obstante, el placer de recorrer y descubrir, por ejemplo, alguna joyita oculta en el María Moliner, es impagable, y al menos según me parece, deja una huella más profunda, un aprendizaje más duradero. Porque ¿cuántas veces hemos buscado una y otra vez una misma palabra en Wordreference o similar? Tiendo a pensar que con el papel esto pasa menos. Pero claro, puede ser solo romanticismo de mi parte.

También tengo uno que otro diccionario que me resulta inútil en lo laboral, pero que conservo por motivos sentimentales, ya que me lo dio mi tío abuelo favorito. Como este:

Diccionario alemán-japonés

Diccionario alemán-japonés

Se trata de un viejo (1912) diccionario alemán-japonés, en que para el alemán se usan letras góticas, de esas raras y difíciles de leer; y para el japonés, estilo clásico escrito, o 文語体 de uso más o menos corriente en la lengua escrita de esa época y que dejó de usarse tras la segunda guerra mundial, cuando se reformó la escritura para que coincidiera más con la lengua oral.

Aunque no sé ni una pizca de alemán, alcanzo a reconocer que dice Alpaca (o Alpata o algo parecido). se observa que para los nombres de países donde hoy se usaría katakana, se usa kanji (知利 para チリ  Chile  y 秘露  para ペルー (Perú),  y que donde hoy se usaría hiragana, se usa katakana.

Además de lo complejo del lenguaje, llama la atención la ilustración, un poco tosca. Pareciera que la alpaca se agacha para dejar espacio al texto.

La definición misma también es curiosa: “nombre de animal parecido a la oveja, originario de Chile y Perú”. Se agrega además su escritura en kanji, 羊駄 prácticamente en desuso actualmente.

O sea, que es un camélido, que se puede comer, que se extrae su lana o que también proviene de Bolivia u otros países, ni palabra. (Sí, la segunda acepción se refiere a la tela, pero solo dice que es el nombre de una tela de pelo ralo)

Sí, ya sé que todo esto no sirve de mucho y que no lo vamos a andar comentando en la sobremesa. Pero igual nos dice algo de la visión de mundo que reflejaba el japonés de hace 100 años. Y al menos eso, creo que es un poquito interesante.

 

AVISO de UTILIDAD PÚBLICA

Antes me pasaba por el blog una vez a la semana, ahora por lo visto voy al “acelerado” un ritmo de una vez al año. Espero poder mejorar la frecuencia, pero no prometo nada. Sería útil que me comentaran si hay algún tema en concreto del que quieran saber (sobre japonés, traducción, herramientas CAT y áreas afines), pues así me sirve de inspiración y me ayuda a darle movimiento a esta cuestioncita.

Yoroshiku.

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Opiniones, Trivia

En Japón tampoco hacen la tarea

En un santiamén, pasaron 7 meses desde la última entrada de este blog. Increíble como pasa el tiempo, o increíble lo flojo que puedo llegar a ser. No, mejor dicho ocupado o abandonado por la inspiración bloguera. Elija usted, total, da lo mismo.

Pero bueno, entrando en materia, nos referíamos el otro día a los típicos restaurantes de “suchi” chilenos que bautizan sus locales con nombres dudosos, sospechosos, o lisa y llanamente, chistosos. Pues, como en todas partes se cuecen habas, pasa que en Japón la cosa no es tan distinta. Para muestra, un botón de un restaurant en Obihiro, en Hokkaido.

¿Y por qué no hicieron la tarea?

  1. No queda muy claro si se trata de comida española, catalana o italiana, pues se llama “Catalogna”, o sea, Cataluña en italiano. Ahora lo de “Sisters bar” en inglés, no termina de aclararlo y más bien, lo hace todo más sospechoso. No se qué tipo de hermanas será. DSCF4345
  2.  Este texto de antología nos demuestra que el significado es lo de menos. Nótese que “la fusión de las muchachas obstruye”. No logro pensar en ningún contexto en que eso podría tener sentido. Ni siquiera pensando en japonés que habrán querido decir. Si alguien tiene una idea, bienvenida sea en los comentarios. La tipografía está bonita eso sí. Y ese es en realidad todo el sentido. Apelar a la estética o el “caché”.  Total, no será más de un puñado de hispanohablantes los que anden por Obihiro. DSCF4346
  3.  El broche de oro con “la capucha esta llena a, también”. DSCF4347Por un lado, el traductor que llevo dentro se revuelca con tanto disparate. Pero por lo otro, pienso que da lo mismo. Si la comida es buena y su público objetivo no es el hablante del idioma en cuestión, como que no importa mucho. Pero igual…no sé. Sirve para reírse un poco a ambos lados del océano. Ahora, si alguien pasa por Obihiro, que entre y nos cuente que tal. Nosotros no entramos, pues andábamos comiendo un rico butadon.

3 comentarios

Archivado bajo Trivia

Restaurantes de sushi: dime como se llama y te diré si hicieron la tarea

Aunque el sushi que se sirve en la gran mayoría de los restaurantes criollos es precisamente eso, una adaptación del clásico plato nipón al paladar chileno —por lo mismo, pronunciado “suchi” y rebosante de palta— no son pocos los locales que para darse aires de orientalidad se ponen un nombre japonés o cuelgan letreros alusivos en esa lengua. Hasta ahí, todo bien. Ahora, no son pocos los casos en que queda más que claro que no hicieron su tarea de investigar qué diablos es lo que dicen sus letreros, o usaron un traductor automático, buscaron palabra por palabra en un diccionario o simplemente, no tienen mucha idea.

Por ejemplo, tenemos este local que cada vez que paso por al frente trato de encontrarles una justificación, pero no lo logro.  Ese cartel en japonés dice “でし”  (deshi) en lugar de “すし” (sushi). “Deshi” podría significar también discípulo, pero en ese caso, se escribiría en kanji (弟子). Y no tiene mucho que ver ni con el nombre ni con el rubro ni nada. Así que, reprobados.

"deshi" en lugar de "sushi"

“deshi” en lugar de “sushi”

Este otro es de lo más raro. Se llama “mazui”, o sea, insípido, desabrido, o lisa y llanamente, de mal sabor. Como que no me dan ganas de probarlo. El kanji que ponen, por otro lado, significa bodega (en su sentido de almacén o depósito). Se me ocurre que es una bodega de sushi desabrido…nada apetitoso. (Ojo, quizás sea bueno y sabroso, pero el nombre no me invita a probarlo).

"mazui" significa "de mal sabor"

También estaba (ya no existe) este otro que no tiene muy claro qué idioma hablan en Japón, pues se llama “ai shiteru“, que claro, significa “te amo” en japonés, pero escriben eso mismo… ¡en chino! Nótese la diferencia: dice 我爱你 , pero debería decir  愛してる.

Imagen sin título

Pero los peores son para mi gusto los que se aprovechan del dolor ajeno, como este local viñamarino que se bautizó así poco después de la crisis en Fukushima. Luego de acalorados debates y discusiones, accedieron a cambiarse de nombre.

Y usted, ¿conoce otro ejemplo?

 

1 comentario

Archivado bajo Trivia

Trivia numérica

Pensando en algún tema del que escribir en este humilde espacio, recordé un asunto numérico matemático que había visto por ahí alguna vez: Los números en japonés. Quien se haya aventurado alguna vez con su estudio habrá notado que el sistema numérico es un tanto diferente al nuestro. Para más detalles al respecto, ver esta entrada antigua. Por lo general, nos enteramos de la existencia de  los “manes”, los “okus” y los “chous”. Osea, diez mil, cien millones y 1 billón respectivamente.  (万、億 y 兆 por si hay por ahí algún fan de los kanjis).

Dominar los “manes” resulta imprescindible para manejarse en el japonés cotidiano. Los okus no tanto, aunque si eres traductor ténico más de alguna vez aparecerá por ahí en alguna estadística o gráfico. Los chous son más raros pero igual hacen su aparición de vez en cuando.

¿Y?

La pregunta del millón (ja, salió sin querer): ¿y qué pasa con los números más grandes, como billón, trillón y demases?

Pues que claro, como no, tienen cada uno su palabra y su kanji correspondiente:

KEI 1016
GAI 1020
JOU 1028
KOU 1032
KAN 1036
SEI 1040
SAI 1044
GOKU 1048
恒河沙 GOUGASHA 1056
阿僧祇 ASOGI 1064
那由他 NAYUTA 1072
不可思議 FUKASHIGI 1080
無量大数 MURYOUTAISUU 1088

Pero ojo, como el patrón numérico es diferente, no encontramos equivalentes exactos a trillón, cuatrillón y compañía, por lo que su traducción será más matemática que léxica. Quizás la mejor opción sería usar notación científica según el caso, ya que poner un  número como 1000000000000000000000000000000  o escribirlo con palabras será algo engorroso.

Por suerte, estas cifras “astronómicas” no aparecen nunca y son más bien una curiosidad. De hecho, sobre todo los últimos mencionados, de aparecer en un texto lo más probable es que se refieran a un número muy alto en lugar de su equivalente numérico exacto: basta buscar en el diccionario y ver que la primera acepción suele ser algo así como “número extremadamente grande”.

Ahora, qué sabe un japonés promedio de esto, ni idea. Me imagino que poco, pues acabo de enterarme, por ejemplo, de los nonillones y decillones en castellano… así que ahí tienen, por si quieren presumir.

2 comentarios

Archivado bajo Traducción, Trivia

Japón y los moáis

La entrada de hoy está motivada por mi reciente viaje a Rapa nui, que me gustó tanto que me quedé con ganas de decir algo al respecto. Y claro, nunca falta la conexión nipona, así que aquí vamos:

 

Imagen

Este moái (original) viajó a Japón para una exhibición.
Foto:yomismito

Siempre me ha parecido interesante la atracción que aparentemente sienten los japoneses por los famosos moáis de isla de Pascua: desde la venta de dispensadores de pañuelos desechables con cara de moái, hasta la restauración de Tongariki. Rapa nui forma parte del conocimiento colectivo japonés.

 

Imagen

Imagen Ahu Tongariki, restaurado gracias al apoyo de grúas donadas y hechas a la medida por una empresa japonesa.
Foto:yomismito

Detalle placa en Tongariki

Detalle de la placa en Tongariki

Además, está la emotiva historia del moái donado recientemente a Minami-sanriku, que había perdido el que tenía a causa del último tsunami, pues fue arrastrado y descabezado por fuerza del mar.

Asimismo, existen varios lugares en Japón donde se pueden ver réplicas conmemorativas  (fin de página). No creo que haya nada parecido en otro lugar, fuera de los museos que se han llevado ejemplares de la isla.

Pero eso no es todo…existe una isla llamada Niijima, ubicada en el archipiélago de Izu, a unos 168 km al sur de Tokio, donde se han inspirado en los moáis para crear los “moyáis”, que son esculturas repartidas por toda la isla, sugerentes de los moáis algunas o completamente distintas otras. Más que una copia, yo diría que es un homenaje inspirado…con fines lúdicos y turísticos, claro.   Uno de estos “moyaís” se encuentra en Tokio, en la zona de Shibuya. Seguro que más de alguno lo ha visto y no sabía su origen.

Moyai statue (モヤイ像) #1366

Moyai statue (モヤイ像) #1366 (Photo credit: Nemo’s great uncle)

 

 

Deja un comentario

Archivado bajo Trivia, Uncategorized

Japonesismos actuales

Uno de los procesos evolutivos de las lenguas es la incorporación de extranjerismos para designar ideas de las que carecen. Ciertos idiomas son más abiertos que otros, pero prácticamente todos viven el proceso. Si bien en ocasiones las incorporaciones no dejan de presentar resistencia por alguna parte de la población (y los traductores muchas veces las usamos pero a la hora de traducir con ellas nos tiembla la mano), hay muchos casos en que indudablemente son un gran aporte y parte del intercambio cultural. En el caso de los extranjerismos, o japonesismos, en castellano hemos adoptado los clásicos karate (空手) , kimono (着物) , geisha (芸者), biombo (屏風, apuesto a que esa los sorprende…pasó por el portugués primero eso sí) , entre otros, además de sushi (寿司) y manga (漫画), recientemente incorporados por la RAE con algo de polémica.

No obstante, hay otros casos que  poco a poco comienzan a hacer aparición en nuestra lengua. Es el caso de mojibake y emoji, que me encuentro nada menos que en un libro de la Fundéu (Escribir en Internet), por lo que podemos suponer que no han sido usados por desidia ni esnobismo (ahí tenemos otro, pero como no es de japonés, no digo nada). Por otro lado, es muy nuestro, o sea típico de los hispanohablantes, preguntarnos si una palabra está o no aceptada por la RAE o si “existe o no”. Otras comunidades tienen mayor libertad lingüística y no le temen a un fantasma institucional que dirima lo que se puede o no decir. Pero esa es harina de otro costal.

Entonces, los japonesismos en cuestión son:

  • Mojibake (文字化け) corresponde a los mamarrachos que vemos cuando queremos ver una página web que nuestro navegador o sistema operativo no está configurado para mostrar, o sea, cuando hay problemas de codificación. Se puede dar en diversos “sabores”, como solo rectángulos o signos de interrogación en lugar de determinadas letras, o ser una ensalada de caracteres indescifrables.

    mojibake as art

    mojibake as art (Photo credit: TR4NSLATOR)

  • Emoji  (絵文字)  son los pictogramas disponibles para los mensajes de telefonía móvil: caritas sonrientes, corazones, besitos, pollitos o caca con ojos también. Ahora bien, mi primera impresión es que si ya tenemos “pictograma” no sería necesario adoptar “emoji“, aunque puede haber alguna connotación técnica que se me escape en este instante.

    emoji: 

    emoji:  (Photo credit: luxuryluke)

Aparte de esos, hace poco me tocó interpretar en una conferencia donde varios panelistas chilenos usaban términos japoneses como si nada:

kaizen (改善) ; genba (現場) y  muda (無駄), que pueden traducirse como “mejora continua”, “el lugar donde ocurren las cosas” y “desperdicio” respectivamente.

Como kaizen corresponde a toda una filosofía empresarial, creo que resulta práctico usar el japonesismo, ya que le aporta una reputación de exotismo y eficiencia al mismo tiempo. Sin embargo, muda no parece aportar mucho: si lo veo en castellano, no dejo de imaginarme una señora que no habla. Y si lo vemos en frases como “eliminar las mudas“, podemos tener hasta imaginaciones criminales. Ahora el caso de genba, creo que no es tan relevante el concepto y que puede traducirse como “en terreno, in situ” u otras fórmulas según el caso. No obstante, parece ser que el contexto de “producción esbelta”, sí se usa tal cual. A mí me da la impresión que a veces usando los extranjerismos se da una pátina de exotismo y se sobrereverencia la lengua original.

Los traductores tendremos  que ver con el tiempo por cuáles alternativas se decantan los usuarios, aunque la experiencia diga que seguramente opten por los japonesismos. Habrá que ver.

7 comentarios

Archivado bajo Lingüística, Opiniones, Traducción, Trivia, Uncategorized

Gulliver y Japón

¿Que no era Lilliput? ¿Qué tiene que ver Japón?

Sí y algo. Pasa que aunque el más famosos de los viajes de Gulliver sea el de Lilliput, el viajero del tamaño relativo anduvo también por las tierras de Cipango. Desafortunadamente es poco más de una página lo que ocupa el país en toda la historia. En su viaje de regreso desde una isla de nombre raro (Luggnagg) y ciertos habitantes inmortales, pasa por Japón camino a su Inglaterra natal. Para no tener problemas, como en ese entonces Japón estaba cerrado al mundo y solo mantenía contacto con Occidente a través de Dejima, se hace pasar por holandés. En ese entonces, las autoridades japonesas imponían el fumi-e, que consiste en pisar una imagen religiosa para demostrar que no se era cristiano. Trampling over the crucifix, dice Gulliver, quien se hace el leso arguyendo que sólo andaba ahí por casualidad y que tenía una recomendación del rey de Luggnagg. Y eso sería todo. Igual decepcionante, puesto que había visto en el índice que se mencionaba Japón y venía leyendo haciéndome ilusiones. Pero claro, en ese entonces, era bien poco lo que sabía Europa de Japón, y aunque Swift era bien creativo, parece que no quiso incurrir en chamullos.

Pero hay otra cosilla que conecta los viajes de Gulliver con Japón:  Laputa. No, no es lo que piensan. Es el nombre de una isla flotante que visita el viajero en una de sus aventuras.  Resulta que esa es la inspiración para una película de animación del famosísimo Hayao Miyazaki (es tan famoso que incluso yo lo conozco).  Como suele suceder con los éxitos del anime, no la he visto ni por casualidad, así que hasta aquí no más llega la referencia. Me sonaba el nombre, pero ahora que me salió en Gulliver, recién vine a conectar ambos mundos. Habrá que verla entonces un día de estos.

Česky: Laputa z Gulliverových cest, ilustrace

Laputa (Photo credit: Wikipedia)

Deja un comentario

Archivado bajo Trivia

“El origen del sabor”

Ojo, hoy día me voy por las ramas. Hace un par de semanas me encontré con esto mirando unas revistas viejas que compraba mi abuelo:

Propaganda Ajinomoto, 1956, revista Life

Propaganda Ajinomoto, 1956, revista Life

Un anuncio de “Aji no moto“, el más famoso nombre comercial del “glutamato monsódico”. Casi seguro todos uds. lo conocen, y los que no, lo han comido de alguna otra forma sin saberlo como aderezo de comidas preparadas.

Traducible literalmente como “el origen del sabor”, lo menciono aquí simplemente porque me llamó la atención que ya en los años cincuenta llegara este producto y se le promoviera a partir de su origen japonés. Nótese la manera en que se da la dirección para entregar más información: Ajinomoto Co. Inc, Chuo-ku, Tokio, Japón.  Por un lado, es curioso que a diferencia de las direcciones actuales no tenga ni código postal, ni número de manzana ni loteo (chome, banchi y esas cosas). Me imagino que con una dirección así de imprecisa, hoy en día  la carta tardaría su poco en llegar a destino.

Por el otro lado, y aquí sí que hablamos de traducción, es que la dirección está en español. Correcto, podríamos pensar, si el aviso también lo está. Pero yo diría que no. Por lo general, si el objetivo del encargo de traducción pretende un intercambio postal, no sería necesario traducir la dirección. Bastaría con la transcricpción en letras latinas la dirección en japonés o poner la versión en inglés. Ambas opciones asegurarían un envío exitoso. Cualquier otra cosa, lo dudo. Ahora,  tampoco creo que en ese entonces los sres de Ajinomot estuvieran preparados para recibir correspondencia en español. Pero bueno, ese es otro problema.

Deja un comentario

Archivado bajo Trivia, Uncategorized

El color del sol

Amarillo, supongo que dirá la mayoría. Y amarillo lo pintan los niños hispanohablantes cuando la tarea es dibujar un paisaje. Pero nuevamente, nos enfrentamos ante un constructo cultural: en Japón el sol es rojo. Así lo creen los adultos, lo pintan los niños y me imagino que en los mangas a colores también. Y no tiene nada que ver la latitud, radiación, o la capa de ozono. Si fuera por eso, en Chile lo pintaríamos morado o invisiblemente ultravioleta.

Japan's Flag Looking Like Canvas

Japan’s Flag Looking Like Canvas (Photo credit: Chrisser)

Pero de todos modos, si no me creen, pueden preguntarle al amigo japonés que tengan a mano…o sólo vean la bandera de Japón. ¿Qué creen que significa ese círculo rojo?  Pues eso mismo, el astro rey o “caregallo”, como le decimos por estas latitudes. Conocido como 日の丸 /hinomaru/ (el círculo del sol) es un símbolo muy importante dentro de la cultura nipona, al estar relacionarse con Amaterasu, la diosa del sol, y con la denominación tradicional como el país del sol naciente. También se lo ve en nombres de empresas como Marubeni (literalmente, “carmesí circular”), que seguro que han visto en algún auto por ahí. Si se fijan el logotipo también tiene un círculo rojo…osea, un sol. Una muestra más de la importancia de este símbolo en la cultura japonesa está en las colaciones que las mamás le preparan a sus hijos para llevar al colegio:  el arroz a veces tiene un umeboshi, o sea una ciruela deshidratada,  en el centro, lo que representa igualmente la bandera del país.

Cooking Lab: Team cooking, Japanese  - お弁当 (Be...

Cooking Lab: Team cooking, Japanese – お弁当 (Bento Box) (Photo credit: panduh)

Entonces, en español y la mayoría de las demás lenguas occidentales, el sol es amarillo. La idea aquí es darse cuenta de qué tanto nos influye la lengua en la forma de pensar y en que como traductores debemos estar atentos a captar las diferencias, y trasmitirlas o adaptarlas según sea necesario.  Muchas veces no nos fijamos en detalles como ese porque al estar inmersos dentro de una cultura, lo que esta nos propone nos parece obvio y correcto. Este es solo un recordatorio para ser menos egocéntricos y más abiertos a otras formas de pensar.  (Aunque en el fondo de nuestro corazón porfiemos en el amarillo del sol)

4 comentarios

Archivado bajo Cultura japonesa, Lingüística, Trivia

Cruza, que está en azul

Una de las primeras curiosidades culturales que nos sorprenden al estudiar japonés es que al verde del semáforo le digan azul. Si se trata de japoneses en el extranjero,  podrán comprobar que aunque para ustedes el semáforo está en verde, los japoneses indefectiblemente se referirán a la misma luz como ao 青, lo que se supone que es azul. Ahora, si viajan a Japón, verán que el verde de los semáforos es sospechosamente intermedio entre verde y azul.  Entonces, ¿cómo es la cosa?

Japó 2010 - 0017

Japó 2010 – 0017 (Photo credit: redoxkun)

Pasa que la división de colores del japonés no es igual a la que tenemos en español.  Un ejemplo claro de esto se aprecia en palabras como:

青葉  /aoba/  =  hojas verdes

青虫 /aoumushi/ = oruga

青菜 /aona/ = verduras verdes, como las espinacas

No quiere decir que los japoneses confundan los colores o que los perciban de otra forma. Sólo que la manera en que nuestros idiomas segmentan el espectro de colores es simplemente distinto (hay muchos idiomas con mucho menos colores, pero esa es otra historia). Ahora el que piense que las orugas nunca han sido azules o que las espinacas azules quizás sean de otro planeta, no tiene más que pensar en el “vino blanco”, que de blanco no tiene mucho; las “uvas blancas”, que desde pequeño que las veo verdes, o que algunos tipos de ciruela son rojos cuando “están verdes” .

Lo que pasa entonces es cada cultura segmenta la realidad de acuerdo a sus propias ideas, características y experiencias particulares, aunque dentro de ciertos límites: hay informes de diversas culturas no relacionadas que agrupan colores como el azul y el verde dentro de una misma denominación,  puesto que ambos están uno al lado del otro en el espectro. Eso quiere decir que tales comunidades no sienten la necesidad de diferenciar entre lo que para ella son solo tonos de lo mismo. Ahora, si bien el japonés distingue entre ambos colores, el punto en que se hace la división no es el mismo que el que hacemos nosotros. Ese es el origen de la confusión.

Entonces, volviendo al semáforo:  aunque aquellos instalados originalmente durante la primera mitad del siglo XX eran importados y tenían el mismo verde que todos conocemos, la luz que indica “Siga” comenzó a ser llamada ao, quizás por ser la palabra más común y tradicional, quedando  verde “緑” /midori/ relegado para otros contextos.  Sin embargo, con el tiempo a la gente le pareció raro nombrar ao un color que claramente era midori. Entonces, por decreto, en 1973 “modificaron la realidad” y en lugar de cambiar la palabra, reemplazaron la luz con una que fuera ao, pero que entrara dentro del rango de verde de las especificaciones internacionales.  Así, todos contentos.

 

9 comentarios

Archivado bajo Cultura japonesa, Lingüística, Trivia, Uncategorized