Archivo de la categoría: Lingüística

Evidencialidad

Una gran diferencia entre el japonés y el español se presenta en una categoría que los gramáticos llaman “evidencialidad” que, en pocas palabras, consiste en expresar explícitamente las evidencias con las que contamos para hacer una aseveración. Claro, suena un poco extraño, porque en español no es algo que nos preocupe demasiado (en términos gramaticales, no que hablemos sin evidencias).

Por ejemplo, en español, si alguien nos dice “mañana no hay clases”, podemos preguntarle de dónde sacó dicha información o creerle sin más. En cualquier caso, la oración es gramaticalmente correcta y no podemos reprocharle nada en términos de construcción (que podamos encontrarla mezquina en información es otro tema). En cambio en japonés, una oración como 「明日は休講です」suena más bien rarita y no gramatical. No porque esté exageradamente incorrecta, sino porque le falta algo que marque la procedencia de la información,  o sea, la evidencia que indique de dónde el hablante obtiene la información que le permite hacer dicha aseveración. Así tal cual, suena demasiado taxativa. Dicha evidencia puede provenir de un rumor, una inferencia, una conjetura, etc. , por lo que se deberá marcar con el morfema que corresponda:

明日は休講だそうです。rumor (dicen que mañana no hay clases)

明日は休講のようです。inferencia ([de acuerdo a lo que vi o leí], mañana no hay clases)

明日は休講だろう。conjetura, como pregunta (mañana quizás no haya clases)

明日は休講らしいです。conjetura mediada por algo que se ha oído o leído (parece que mañana no hay clases)

Esto suele causar grandes dolores de cabeza a los estudiantes y traductores de japonés. A los primeros, porque resulta difícil acostumbrarse a usarlo, por más que se entienda teóricamente. A los segundos, porque según el contexto hay que decidir qué tan necesario sea transmitir dicho matiz de evidencialidad.

Como es un tema más bien complicadito y para no aburrirlos más, les dejo este esquema, tomado del excelente diccionario gramatical “A Dictionary of Basic Japanese Grammar”, de Makino Seichi y Tsutsui Michio, The Japan Times, 1998.  Podrán ver que hay dos そうだ y como arriba mencioné solo uno, tendrán que revisar el libro para conocer la diferencia. Hasta el próximo año.

Evidencialidad en japonés

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Blog, Lingüística

Japonesismos actuales

Uno de los procesos evolutivos de las lenguas es la incorporación de extranjerismos para designar ideas de las que carecen. Ciertos idiomas son más abiertos que otros, pero prácticamente todos viven el proceso. Si bien en ocasiones las incorporaciones no dejan de presentar resistencia por alguna parte de la población (y los traductores muchas veces las usamos pero a la hora de traducir con ellas nos tiembla la mano), hay muchos casos en que indudablemente son un gran aporte y parte del intercambio cultural. En el caso de los extranjerismos, o japonesismos, en castellano hemos adoptado los clásicos karate (空手) , kimono (着物) , geisha (芸者), biombo (屏風, apuesto a que esa los sorprende…pasó por el portugués primero eso sí) , entre otros, además de sushi (寿司) y manga (漫画), recientemente incorporados por la RAE con algo de polémica.

No obstante, hay otros casos que  poco a poco comienzan a hacer aparición en nuestra lengua. Es el caso de mojibake y emoji, que me encuentro nada menos que en un libro de la Fundéu (Escribir en Internet), por lo que podemos suponer que no han sido usados por desidia ni esnobismo (ahí tenemos otro, pero como no es de japonés, no digo nada). Por otro lado, es muy nuestro, o sea típico de los hispanohablantes, preguntarnos si una palabra está o no aceptada por la RAE o si “existe o no”. Otras comunidades tienen mayor libertad lingüística y no le temen a un fantasma institucional que dirima lo que se puede o no decir. Pero esa es harina de otro costal.

Entonces, los japonesismos en cuestión son:

  • Mojibake (文字化け) corresponde a los mamarrachos que vemos cuando queremos ver una página web que nuestro navegador o sistema operativo no está configurado para mostrar, o sea, cuando hay problemas de codificación. Se puede dar en diversos “sabores”, como solo rectángulos o signos de interrogación en lugar de determinadas letras, o ser una ensalada de caracteres indescifrables.

    mojibake as art

    mojibake as art (Photo credit: TR4NSLATOR)

  • Emoji  (絵文字)  son los pictogramas disponibles para los mensajes de telefonía móvil: caritas sonrientes, corazones, besitos, pollitos o caca con ojos también. Ahora bien, mi primera impresión es que si ya tenemos “pictograma” no sería necesario adoptar “emoji“, aunque puede haber alguna connotación técnica que se me escape en este instante.

    emoji: 

    emoji:  (Photo credit: luxuryluke)

Aparte de esos, hace poco me tocó interpretar en una conferencia donde varios panelistas chilenos usaban términos japoneses como si nada:

kaizen (改善) ; genba (現場) y  muda (無駄), que pueden traducirse como “mejora continua”, “el lugar donde ocurren las cosas” y “desperdicio” respectivamente.

Como kaizen corresponde a toda una filosofía empresarial, creo que resulta práctico usar el japonesismo, ya que le aporta una reputación de exotismo y eficiencia al mismo tiempo. Sin embargo, muda no parece aportar mucho: si lo veo en castellano, no dejo de imaginarme una señora que no habla. Y si lo vemos en frases como “eliminar las mudas“, podemos tener hasta imaginaciones criminales. Ahora el caso de genba, creo que no es tan relevante el concepto y que puede traducirse como “en terreno, in situ” u otras fórmulas según el caso. No obstante, parece ser que el contexto de “producción esbelta”, sí se usa tal cual. A mí me da la impresión que a veces usando los extranjerismos se da una pátina de exotismo y se sobrereverencia la lengua original.

Los traductores tendremos  que ver con el tiempo por cuáles alternativas se decantan los usuarios, aunque la experiencia diga que seguramente opten por los japonesismos. Habrá que ver.

7 comentarios

Archivado bajo Lingüística, Opiniones, Traducción, Trivia, Uncategorized

Los famosos contadores del japonés

Otro dolor de cabeza para los estudiantes de japonés suelen ser los llamados “contadores” (助数詞, josuushi). A diferencia del español o el inglés, que sólo necesitan la cantidad y el sustantivo que desean contar,  tres vacas, dos libros, three cows, two books; en japonés es necesario usar además un clasificador que indica la forma, característica  u otra cualidad del sustantivo que se cuenta. Por ejemplo, si usamos las mismas vacas y libros, tendríamos:  牛三頭 (ushisantou) 本二冊 (honnisatsu). Literalmente, “vaca 3 cabezas” y “libro 2 volúmenes”.  Todo uso sin contador constituye un error gramatical. Ahora, para variar, la cantidad de contadores es enorme y de solo ver una lista dan ganas de salir corriendo. Por ejemplo,  匹 (hiki) es para animales pequeños, 枚 (mai) para cosas planas como hojas de papel,  羽 (wa) para aves, y así sucesivamente casi ad infinitum. Normalmente, los diccionarios traen un apéndice con listas de contadores para cosas tan variopintas como dioses, máquinas o lo que se nos ocurra.

Ya, pero no es para tanto, porque existe una manera de contar tipo comodín que podemos usar cuando no sabemos el contador que corresponde: el prefijo つ después del numeral. Ej. 1つの看板  (hitotsu no kanban) “un letrero”;  5つの椅子 (itsutsuno isu) “cinco sillas”.  Normalmente esa es la forma a la que nos aferramos para no tener que aprendernos los otros. En realidad, si bien antiguamente la cantidad de contadores era altísima y su uso correcto podía servir como indicador del nivel cultural de una persona, en la actualidad los que realmente se usan cotidianamente son mucho más limitados y el resto queda confinado a los diccionarios o a las obras literarias empingorotadas.

Ahora una anécdota: una vez al pedir una pizza en un combini (sí, guácala, lo reconozco), dije  “pizza hitotsu onegai shimasu”  (una pizza, por favor) aprovechando el comodín. La vendedora me miró y cortésmente me dijo “pizza ichi mai desuka” que viene a ser una cortés corrección del “contador para cosas planas”, mai . Así que  lo grabé en mi memoria decidido a decirlo correctamente la próxima vez. ¿Qué pasó? que por mucho más “mai” que usé, otra dependienta  va y grita al encargado “pizza hitotsu!”.  O sea, la que usó el comodín fue ella, no por ignorancia, sino que porque sí.

Y lo último: toda esta historia de contadores nos puede parecer de lo más exótica, pero en castellano igual tenemos palabras que cumplen una función parecida:  lonja, tajada, sarta. Ya, no es igual,  ni obligatorio gramaticalmente, ni tan abundante, pero parientes lejanos sí que son. Y si los consideramos así, menos nos contará entender los contadores en japonés.

Aquí les dejo una listita con contadores para que disfruten (en japonés)

6 comentarios

Archivado bajo Lingüística

Más curiosidades kanjísticas

Aunque difíciles de aprender, siempre he pensado que los kanjis son una fuente inagotable de sabiduría y abstracción plasmada en una serie de trazos ordenados según una lógica ancestral. «Pero si los chinos escriben con puros palitos», me dijeron el otro día. «Y nosotros también», repliqué yo, ignorando la referencia china, para no entrar a discutir. Porque claro, todo sistema de escritura no pasa de ser un sistema de palitos, rayitas, palotes y puntitos arbitrarios a los que se le asigna un significado por convención. Eso nos lleva al tema de hoy, los 熟字訓 o jukujikun, que aunque de nombre son bien desconocidos, en la práctica todo estudiante de japonés los conoce… y secretamente los maldice un poco, porque caen dentro de las numerosas excepciones famosas que hay que aprender tal cual, sin chistar ni tratar de aplicar principio alguno. Pero bueno, ¿cuáles son entonces?
jukujikun son todos aquellos “jukugos” (palabras compuestas por una combinación de kanjis) a los que se asigna una pronunciación “kun” (o sea, japonesa, en oposición a la “china”) de manera global y que no puede suponerse a partir de la lectura independiente de sus componentes. Uf, mejor veamos los ejemplos para que se entienda.

Jukujikun Pronunciación Pronunciación (hiragana) Significado
大人 otona おとな Adulto
下手 heta へた Torpe, inexperto
海老 ebi えび Langostino
昨日 kinou きのう Ayer
相撲 sumou すもう Sumo (el deporte)

Todos ellos son palabras sencillas que aprende uno seguro durante su primer año estudiando el idioma. Si las miramos bien, vemos que no se pueden descomponer en las lecturas de sus componentes: el 昨 de 日 no se pronuncia /ki/, ni 日 /nou/ en ningún otro caso. Y así sucesivamente.

El lector perspicaz y constante de este rincón de disquisiciones japonesísticas, se habrá dado cuenta ya que los 熟字訓 son como lo opuesto a los 当て字.  Pues eso, otro fenómeno más para las muchas posibilidades que ofrece (por decirlo de manera elegante) el mágico mundo de los kanjis.

4 comentarios

Archivado bajo Cultura japonesa, Lingüística

¿Cuál es el kanji con mayor cantidad de trazos?

O ¿cuál es la letra japonesa con más palitos?, por decirlo de forma más pedestre. Seguro que más de alguna vez nos lo hemos preguntado…

Veamos, según este sitio japonés con una especie de FAQ sobre los kanjis, que yo habría bautizado como “Todo lo que siempre quiso saber de los kanjis pero nunca supo a quién preguntar” , dicen que:

  • 鑑 con 23 trazos, que significa “tomar en consideración” y se pronuncia “KAN” y “kangamiru” sería el ganador con 23 trazos.

¿Y qué pasa con engendros como  que también tienen 23 trazos? Pues no pasa nada, porque es uno de esos kanjis ultra difíciles que solo importan a los ratones de biblioteca y probablemente ningún japo se tope con él nunca y por lo tanto, no vale la pena ocupar nuestro RAM para recordarlo. (a propósito, según el diccionario de Jim Breen, significa “plato condimentado con vinagre o miso” y se pronuncia “aemono”.

Ahora si nos ponemos más exigentes,  en realidad hay otros con más rayitas:

  • y   que empatan con la friolera de 30 trazos.  El primero (“hyou”), significa “muchos caballos” —vaya novedad— y el segundo (“ran”), un tipo de pájaro según la página que les comento, y un pájaro mítico, según el diccionario de Jim Breen.

Estas rarezas son también ejemplos de caracteres en total desuso  y que solo las veremos (con suerte) en textos antiguos o si las buscamos exprofeso en procesadores de texto para aprender ideogramas chinos o japoneses,  como wakan. Para el que lo tenga instalado y quiera hacer la prueba basta con poner la cantidad de trazos en el filtro y ¡tate!, tenemos a los dos culpables. Si ponemos 31 o más, veremos que ya no hay candidatos.

Pero eso no es todo…hay otros kanjis que no se pueden escribir en el computador, por lo que los remito al sitio en cuestión (Q0026) para que vean imágenes de esos esperpentos que entran en la categoría mitológica: uno que sería una aglomeración de cuatro dragones 龍 y que significaría “gran número de bocas” (quizás hambrientas como dragones, digo yo), locuaz, charlatán, (lo de las bocas fue un desliz, así que me corrijo) con ¡64! trazos, recogido en un super mega diccionario del kanji, que tiene variantes históricas, rarezas y demases.

Y por último,  plantea que “se dice” que existe un kanji hecho en Japón que consiste de 3 nubes 雲 y 3 dragones  龍 , que con 84 trazos, sería el nombre propio “Taito”, pero que en realidad no se sabe más. Claro, porque seguro que es fantasía, solo hay que imaginarse al pobre niño así castigado escribiendo su nombre o “deletréandolo” en el registro civil…

4 comentarios

Archivado bajo Cultura japonesa, Lingüística

Siempre hay excepciones

Al aprender japonés hay que tener paciencia y memoria para las múltiples excepciones a las reglas que vamos aprendiendo. Por ejemplo, en lo que respecta a la escritura, una vez que nos parece que tenemos clara la mecánica, nos encontramos con cosas que aparentemente violan todos los principios.

Vamos directo al grano:

Las palabras extranjeras se escriben en katakana

Sí, pero hay casos en que se escriben en kanji, hiragana o combinación de ambos…

  • 天麩羅  天ぷら el ya famoso tenpura…de origen portugués
  • 金平糖  konpeito, del portugués “confeito“, unos dulces bien dulces…y ricos

    English: Kompeito 日本語: こんぺいとう、金平糖

    English: Kompeito 日本語: こんぺいとう、金平糖 (Photo credit: Wikipedia)

  • 襦袢   juban, del portugués gibāo, correspondiente al español jubón, que en japonés es una especie de ropa interior para el kimono (aunque en español es otra cosa)
  • さぼる (aunque a veces se escribe サボる)  que significa “hacer la cimarra, la rabona, irse de novillos, etc.”, según donde estemos, proviene del francés “sabotage”.

Sí,  son casos más bien raros, hay que reconocerlo…pero igual cuentan como excepción. Lo que pasa es que son extranjerismos (conocidos como gairaigo) adoptados hace tanto que no se sienten como tales en japonés.

Ahora bien, tenemos el caso contrario. Palabras de origen cien por ciento japonés que suelen escribirse en katakana. Por eso, dan la impresión de ser extranjerismos, y nuestra primera reacción al encontrarlas será buscar mental e infructuosamente su equivalente en inglés.

  • バラ originalmente 薔薇  rosa
  • ロバ →  驢馬  burro
  • コンロ → 焜炉 horno

En estos casos, lo más probable es que sea la complejidad de los kanjis la que haya motivado la aplicación de la ley del menor esfuerzo, tan presente en las lenguas. Claro, hay que tener mucha paciencia para escribir eso a mano.

Así que eso, como siempre con el japonés, todo depende. Hay más casos de usos especiales del katakana, pero eso se los dejo de tarea a Uds. A ver quién juega.

4 comentarios

Archivado bajo Lingüística

“Sa” la complicada

Hace tiempo que me había prometido hablar de esta partícula final “misteriosa” que da muchos dolores de cabeza a traductores y estudiantes de japonés.  La famosa desconocida “sa” さ, que aunque se oye con una frecuencia inusitada en diálogos coloquiales, no suele estar muy documentada en los diccionarios bilingües.  En los monolingües figura detalladamente, pero como su consulta exige conocimientos que el principiante no tiene, suele quedar relegada a un terreno nebuloso.  Su carácter de muletilla casi inconsciente para los japoneses tampoco ayuda mucho.

 

Entonces ¿Qué significa ese “sa”?. Como todo, tiene varios significados que dependerán del contexto:

 

1. Orden o juicio con una emoción ligera.

僕がフリオを知っているかって?もちろんだよ.大したやつさ!  ¿Que si conozco a Julio? ¡Claro que sí! ¡Menuda pieza!

2. Expresión de consuelo hacia el interlocutor:

ふん!そんなこと何でもないさ    ¡Bah! No tiene importancia.

 

3. Réplica o reproche

お父*さんが怒りますよ―かまわないさ  Se enfadará tu padre. — No me importa.   [chilenización más acorde al matiz de “sa” : no estoy ni ahí]

 

Fuente:  Traducción y adaptación propia de las acepciones de sa en el diccionario 広辞苑.

 

Ejemplos bilingües extraídos de corpus de diccionario español-japonés utilizado en las clases de lingüística computacional de  Hiroto Ueda.

 

En estos ejemplos podemos ver que la partícula de marras no tiene un equivalente específico en español, sino que son las oraciones en su totalidad las que deben transmitir los distintos matices. Si por ahí nos parece que las versiones en castellano no expresan también el matiz de su contraparte nipona, que lo piense de nuevo porque en realidad son estas la traducción de aquellas. Es decir, el “sa” se lo agregó el traductor japonés para transmitir el matiz que percibió en las frases castellanas.

 

Además de partícula final, puede usarse como interjección, con una leve intención de llamar la atención o comprobar algo con el oyente:  あのさ、僕さ cuya traducción puede transmitirse, a mi juicio, solo de manera oral en la entonación. “Este…yo”, así, escrito, como que queda un poco flojo.

Y por último, no confundir con “saa”  さあ, interjección inicial que se usa para invitar o apremiar al oyente  (¡venga!, ¡dale!, ¡vamos! o similar).

 

4 comentarios

Archivado bajo Lingüística, Traducción

Ateji: kanjis al achunte

Hace algunas semanas surgió el tema de los ateji (当て字) que son un tipo excepcional de palabras japonesas, ya que presentan alguna particularidad con respecto a su pronunciación o significado.  Existen varias posibilidades:

1. Aquellos en los que se toma la pronunciación de los kanjis individuales (sea ON o KUN) y se ignora su significado individual:  素敵 すてき (bonito) y 矢張り やはり (igualmente y muchos otros significados posibles según contexto).

2. Aquellos en los que se usan kanjis que tienen alguna relación semántica con la palabra en cuestión:  煙草 たばこ  (tabaco) cuyos kanjis significan “humo” y “hierba”, respectivamente.  Si bien era una manera frecuente de traducir al japonés palabras extranjeras, muy presentes en la literatura de la era Meiji, su uso en kanji ha caído en desuso frente al katakana.  También hay casos en que ese tipo de ateji se usa para palabras japonesas nativas como 一寸 para escribir chotto (un poco), donde sus componentes significan “uno” y “sun” que es una antigua unidad de medida equivalente a poco más de 3 cm.

3. Aquellos de uso más bien anecdótico, que si bien no se consideran dentro del “japonés correcto”, permiten al hablante (escribiente, mejor dicho), usar el lenguaje con creatividad y expresividad. Un típico caso presente en publicidad, mangas y canciones de J-pop es pronunciar ひと pero escribir 女. Otro caso, que recuerdo haber visto en Hiroshima o alrededores, es  護美箱 (ごみばこ)  para “basurero”, que si bien fonéticamente dice basurero, escrito transmite algo así como “caja para conservar la belleza (del lugar)”.  Este último tipo de atejis deja al traductor mordiéndose las uñas  en su intento de transmitir dos significados en una misma palabra.

#4577 wine shop: Yahataya Club (八幡屋蔵部)

#4577 wine shop: Yahataya Club (八幡屋蔵部) (Photo credit: Nemo’s great uncle) Un ejemplo de ateji para club (kurabu, con los kanjis de kura y bu)

3 comentarios

Archivado bajo Lingüística, Traducción

El mito de la ambigüedad del japonés

Seguro que más de alguno habrá escuchado, leído o asistido a clases de empingorotados académicos, traductores o lingüistas que aseveran que a diferencia de las leguas occidentales, el japonés es una lengua ambigua (曖昧 ”aimai”), donde un mismo enunciado puede tener varios significados y sólo el contexto nos permite dilucidar cual es.  Ante eso, yo suelo saltar un poco incómodo, puesto que si bien no lo niego, me temo que suele generar una idea errada del idioma japonés y sus hablantes, en la que nos aparecen  como seres enigmáticos, que dejan todo abierto a múltiples interpretaciones. Esta idea incluso en ocasiones es alimentada por los mismos japoneses, en un afán de sentirse especiales.

Pero vayamos por parte:

1.  Es cierto que si los analizamos desde una perspectiva hispanohablante, los enunciados en japonés pueden parecer ambiguos, puesto que no transmiten la misma información que aquellos en español:

Como los sustantivos o verbos no incluyen información de género, número o persona  (que tanto nos obsesionan a los hispanohablantes), una oración como  部屋に子供がいます, se puede traducir como:  Hay un niño en la habitación, hay una niña en la habitación, hay niños en la habitación, hay niñas en la habitación, etc.

Sin embargo, esto no quiere decir que en japonés no se pueda expresar claramente si el “ente infantil” es de sexo masculino, femenino o de número plural, singular etc. De ser necesario, se puede explicitar de manera léxica, y no gramatical como haríamos en español:  部屋に女の子一人がいます indica exactamente que es una niña la que está en la habitación.

Claro, puede que al principio nos cueste  imaginar y aceptar que una oración pueda ser, en nuestra impresión, tan imprecisa.   Pero lo mismo podrían sentir los japoneses, por ejemplo, con respecto de la “evidencialidad”, una categoría gramatical inexistente en español (pero igualmente, expresable de manera léxica), según la cual uno debe explicitar el origen de la información al momento de hacer una aseveración. Por ejemplo, si digo “mañana no hay clases” es español me basta con eso, pero en japonés necesitaré un sufijo para indicar si es algo que escuché como rumor, que me informaron o que concluí luego de sopesar la situación, por ejemplo.

2. También es cierto que los japoneses prefieren ser indirectos y no decir las cosas de manera muy frontal, con el fin de no romper la armonía y mantener las relaciones interpersonales más o menos bien lubricadas. O sea, un “quizás” o un “voy a pensarlo” será siempre preferido a un “no” tajante. Ahora, esto se refiere al uso que se le da a la lengua, no las características intrínsecas de la misma. El español y cualquier otra lengua se puede usar de la misma forma. De hecho, en mi impresión, el español pensinsular es mucho más directo que el latinoamericano, particularmente el chileno, que en este punto, comparte más con el japonés que con el castellano de la madre patria. Reitero, es el uso que se le da a la lengua.

3. Otro aspecto lingüístico esgrimido a favor de la ambigüedad japonesa es la tendencia a omitir todo lo que se pueda omitir en la oración, partiendo por el sujeto, los objetos e incluso los verbos según sea el caso. Sin embargo, esto sucede precisamente porque no hay ambigüedad: está tan claro, que resultaría majadero repetirlo.  Que a los extranjeros nos traiga problemas cuando aprendemos el idioma, no es problema del japonés y su supuesta ambigüedad. Es sólo que no estamos acostumbrados, o bien nos falta información contextual o enciclopédica. Pero ese es problema nuestro, no una característica del japonés. Lo mismo puede pasar perfectamente al revés o incluso dentro de un mismo idioma.

En conclusión, a mi modo de ver, la ambigüedad del japonés no es necesariamente mayor a la posible en cualquier otra lengua. Ahora bien, como es una lengua que producto de la homogeneidad cultural confía altamente en el contexto situacional y deja muchas cosas sin decir porque se sobreentienden, puede parecer ambigua si la analizamos desde una perspectiva foránea, puesto que no siempre dominamos dicho contexto. Si realmente fuera ambigua, la civilización nipona no sería lo que es hoy, pues todavía estaría tratando de ponerse de acuerdo.

9 comentarios

Archivado bajo Cultura japonesa, Lingüística, Traducción

Kanji con lectura on, kun ¡e inglés!

Si bien no suelen ser del gusto de los estudiantes de japonés, los kanjis pueden ser una fuente inagotable de sorpresas. Aunque por una parte pueden representar el japonés histórico, tradicional y quizás acartonado, con sus muchas lecturas y usos excepcionales, también puede ser un ejemplo de lo viva, dinámica y permeable que es la lengua japonesa actual.  Un ejemplo de ello es  扉  que significa “puerta” y se supone que se pronuncia “tobira” o “hi“ (とびら;ヒ) según el contexto.  O sea, esas son las lecturas on y kun que consignan los diccionarios.

Sin embargo,  hace ya bastante tiempo que puerta suele decirse ドア, (“doa”) a partir del inglés “door”. Si alguno piensa que es el colmo del snobismo el usar una palabra inglesa para algo cotidiano y de todos los días, recuerde que tradicionalmente las “puertas” japonesas eran de corredera, por lo que llamar “doa” al dispositivo abisagrado relativamente reciente no resulta tan extraño. Es más bien un caso en que se marca la diferencia entre lo japonés y lo occidental. Pero me estoy yendo por la tangente. Volvamos con 扉. Como puede verse en esta página en que se ofrece servicio técnico para puertas automáticas,

http://blog.livedoor.jp/takepart_33/archives/51460725.html ,  hay casos en que 扉 pasa a pronunciarse “doa”, por lo que podríamos aventurarnos a afirmar que para ese contexto determinado, el kanji 扉 tiene la lectura “ドア”, “doa”.

Notable, me parece a mí. Ya, ya sé que debo ser el único. Igual, siguiendo el modelo de on-yomi y kun-yomi, podríamos bautizarla como “eiyomi”.
A ver si alguien conoce algún otro ejemplo.

7 comentarios

Archivado bajo Cultura japonesa, Lingüística