Archivo mensual: febrero 2012

Traducir de “lenguas fáciles”

Como el cuento de la nueva casa virtual ya parece el de Pedrito y el lobo (¿o era Juanito?, no voy a referirme a él en esta ocasión.

Mejor, me dedicaré a cumplir lo que dije hace ya varias entradas atrás, cuando vimos que don Quijote opinaba que “traducir de lenguas fáciles ni arguye ingenio ni elocución”.  Por lo que se ve cuando uno dice que se dedica a la traducción, está claro que no es sólo él quien opina de esta forma y que aún hoy es una idea más o menos extendida.

Pero veamos, ¿cuáles son las lenguas fáciles? En términos lingüísticos, no creo que se pueda hablar de lenguas objetivamente fáciles o difíciles, sino más bien de lenguas que para hablantes de una lengua determinada puede resultar más fáciles o difíciles según los rasgos fonéticos, gramaticales o léxicos   que compartan. Entonces, el caballero de la triste figura se refiere aquí a las lenguas hermanas del español, como el italiano o el portugués, y considera al latín y al griego como lenguas difíciles.

Y bueno, hasta cierto punto podría decirse que es más fácil traducir del italiano o del portugués que del inglés o del japonés.  Pero la cosa no es tan fácil, ya que la cercanía entre lenguas impone a su vez una dificultad mayor:  saber evitar las interferencias, ya sean léxicas o gramaticales, que en el caso de lenguas más lejanas, como el japonés, pueden resultar más evidentes y por lo tanto, más fáciles de evitar. O sea, claro, es más fácil para cualquier hijo de vecino hispanohablante dilucidar el significado un texto  en portugués que en japonés, sin lugar a dudas.  Pero traducir, así con todas sus letras, para transmitir el mismo significado, mantener el estilo y no agregar información adicional…otra cosa es con guitarra.

Eso por un lado. Por el otro, está el tipo de texto, la función comunicativa y el objetivo de la traducción. Valentín García Yebra comenta un caso del portugués, que a simple vista parece sencillo:

Rua torta

lua morta

tua porta

(Poema serenata sintética, de Ricardo Cassiano).

Un intento de traducción  sería  ” calle torcida, luna muerta, tu puerta” .

Se pierde la rima y se rompe la métrica. Ni hablar de la evocación romántica en una noche oscura.  No estoy tan seguro que la luna muerta suene bonito  o transmita lo mismo que el original.

Podría intentar mantener la rima y la métrica:

“calle torcida, luna morida, tuya puerta” … Pero eso no es castellano…y ahora que lo reviso, tampoco coincide toda la métrica.

A ver, Quijote, ¿quién te dijo que era fácil, ah?

 

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Adaptación cultural ¿Cuáles son los límites?

Aún no está abierta al honorable la nueva casa virtual, pero para que no se desanimen, los dejo con una nueva entrada para reflexionar:

"Ardiente paciencia" en japonés

Hace un tiempo, analizando las primeras páginas de la traducción al japonés de “Ardiente Paciencia”, la novela de A. Skármeta, me encontré con algunas adiciones que hicieron arquear las cejas y me recordaron los sempiternos dilemas traductoriles:

* ¿A quién debe fidelidad el traductor: al lector o al autor?

* ¿Dónde están los límites de la adaptación cultural de una traducción?

Veamos:

Original Traducción Adiciones
— Bueno — dijo el oficinista, limpiándose los lentes — se trata de un puesto de cartero para Isla Negra: 「結構。よし、そこに座れ」男はようやく顔を上げてマリオをまじまじと見た。それから自分も机の前の椅子に腰を下ろし、眼鏡をはずすと上着の裾でレンズを磨きながら言った。「イスラ・ネグラに配達夫が必要になった」 — Bueno, a ver siéntate ahí — dijo el oficinista. Levantó finalmente la cabeza y miró a Mario fijamente. Luego, sentándose en su escritorio y limpiándose los lentes con las mangas, dijo: — se necesita un cartero para Isla Negra:
—Qué casualidad — dijo Mario. Yo vivo al lado, en la caleta. 「一偶然だな。僕もあの辺に住んでる。入り江の端にうちがあるんだ。
—Eso está muy bien. Pero lo que está mal es que hay un solo cliente. 「そりやよかった。ただ問題がある。名宛人がたったひとりしかいない」
—¿Uno nada más? 「ひとりだけ?」
—Sí, pues. En la caleta todos son analfabetos. No pueden leer ni las cuentas. 「そうだ。あの辺じゃ、ろくに字を読めるやつなんていないからな。請求書が来たって何のことやらわからない連中ばかりだろ?」
—¿Y quién es el cliente? 「で、そのひとりって誰なんだい?」
—Pablo Neruda. 「パブロ・ネルーダだよ」
Mario Jiménez tragó lo que le pareció un litro de saliva. その名を聞いて、マリオはぐっと唾液をのみこんだ。
パブロ・ネルーダ。有名な詩人で、政治家でもある。この間、映画館で見たニュースにも出ていた。たしか大勢の人からものすこい拍手をもらていた。共産主義ということで政府を追われたが、庶民には圧倒的な人気がある。特に熱狂的な女性支持者が多い。 Pablo Neruda. Un poeta y político famoso. Salió también en las noticias que vio hace poco en el cine. Parece que muchos lo aplaudían. Lo habían expulsado del gobierno por comunista, pero contaba con un impresionante apoyo popular. Tenía especialmente muchas entusiastas seguidoras.
—Pero eso es formidable. 「そいつはすごいな!」
—¿Formidable? Recibe kilos de correspondencia diariamente. Pedalear con la bolsa sobre tu lomo es igual que cargar un elefante sobre los hombros. El cartero que lo atendía se jubiló jorobado como camello. 「何がすごいんだ?わかってるのか?毎日、世界中から手紙が山ほど届く。それを鞄に詰めて自転車に乗ってみろ。まるで象を背負ってるみたいだぞ。しかも、あの家は丘の上ときた。あの坂道を毎日のぼるってのは、思ってるよりきついんだ。前にやってたやつは辞めたとき、背中がラクダみたいに曲がっちまってた」 —¿Formidable? Recibe kilos de correspondencia diariamente desde el mundo entero. Pedalear con la bolsa sobre tu lomo es igual que cargar un elefante sobre los hombros. Además, la casa está arriba de un cerro. Subir todos los días esa cuesta es más duro de lo que piensas. El cartero que lo atendía se jubiló jorobado como camello.

Situados en los distintos contextos culturales entre Chile y Japón, la adición relativa a la figura de Pablo Neruda puede justificarse considerando que el lector japonés promedio no tiene idea quién es el poeta ni la significación que puede tener para el lector original de la obra, para quien, con el sólo nombre del personaje resulta evidente el motivo por el cual Mario “traga un litro de saliva”. No obstante, las otras dos adiciones escapan a mi comprensión. Alteran el flujo de la narración y aumentan información que difícilmente podría considerarse como imprescindible para la comprensión del lector nipón. En el primer caso, incluso llama la atención el estilo reminiscente a una descripción cinematográfica. Tiendo a imaginar que por presiones editoriales, la traductora se haya visto obligada a fundir la película homónima (ocasión por la cual aparentemente se tradujo la obra al japonés y se publicitó en su portada) con la obra original, terminando en una adaptación salpicada de escenas de la película. La película está ambientada en Italia, por lo tanto,  no es factible que la versión japonesa se base directamente en ella, ya que tanto el libro como la traducción suceden en Isla Negra. Así, el tema de la fidelidad al autor o al lector adquiere aristas económicas que se escapan a las puramente lingüísticas y artísticas.

* イル・ポスティーノ  、東京、1996、(徳間書店)
* Ardiente Paciencia, Antonio Skármeta, Santiago, 1985

  • Hay un epílogo en la traducción que no he tenido tiempo de leer. Si mencionan algo respecto a este tema, les cuento.

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Pausa y mini bonus

Pucha, seguimos alistando las cosas con el nuevo sitio, y entre una cosa y otra no he alcanzado a escribir nada.

Así que esta semana nuevamente tenemos una pausa. Pero para que no se queden con gusto a nada (“poco” sería mucho decir), los dejo con un

mini bonus curioso y etimológico:

¿Saben como se dice “estibador”  en inglés?

¡stevedore!

No se Uds. pero a mi me pareció muy gracioso, ya que hasta parece nombre: Steve Dore. Y claro, averiguando un poco, resulta que proviene del “estivador” portugués o estibador español. Hay otras palabras con el mismo significado en inglés, pero no califican para comentar nada. Igual, como casi todo el tiempo los préstamos van en la dirección contraria, resulta reconfortante encontrar uno que otro del español, ¿no?

Pues eso, peor es nada.

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Pausa

Estamos en proceso de cambio de casa virtual, así que esta semana no habrá publicación aparte de este aviso. No se ponga muy ansioso, que

ya estaremos el aire nuevamente. No se pierda, pero tenga un poco de paciencia…

(y qué, si además en febrero deberíamos estar de vacaciones, así que no reclame)

 

 

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Memorias de traducción: ¿amigas o enemigas?

Para los que me echaron de menos y se dijeron, “¡pero cómo, es miércoles y no ha publicado nada!”, aquí tienen la entrada de hoy:

Una herramienta indispensable para el traductor de textos técnicos son las memorias de traducción (TM en inglés). Estas consisten en una archivo en el cual se van acumulando las traducciones que uno va haciendo y que permite reciclarlas automáticamente cuando nos encontramos con oraciones parecidas a otras que ya hemos traducido.

Por ejemplo, si nos encontramos con el texto “Tome Pin y haga Pum“, luego de haber traducido “Tome Pan y haga Pim“, la TM nos dará esta última opción (indicándonos las diferencias con colores) y nosotros los traductores sólo deberemos cambiar el Pan por el Pin y el Pim por el Pum. Así de simple. Esto significa que las TM nos ahorran tecleadas, tiempo y nos ayudan a mantener la consistencia, sin obligarnos a volver atrás para “buscar, copiar y pegar” cuando nos da la sensación de que ya hemos traducido algo parecido.

Dicho así, esto de las TM suena como una panacea para los traductores. No obstante, como con todo, tienen sus riesgos y es preciso usarlas con moderación. Quizás el riesgo principal desde el punto de vista del traductor es que la segmentación del texto original, basada en oraciones u otro criterio predefinido, influye en la traducción e imprime su estructura en el texto traducido. Es decir, nos quita la libertad de juntar, separar y reordenar oraciones según nos parezca. Ahora bien, este es un problema más achacable al usuario que al software mismo: Tenemos esa misma libertad ya que con algunos ajustes, si es posible manipular las oraciones. Desafortunadamente es muy probable que las prisas o el insuficiente dominio de la herramienta nos impidan hacerlo.

Además, como las unidades de traducción se nos presentan de manera aislada, es probable que tendamos a olvidar la utilización de los recursos lingüísticos de coherencia y cohesión propios de la lengua a la que traducimos, adoptando inconscientemente los de la lengua origen. Un tema muy frecuente al traducir del japonés y el inglés al español se da en los mecanismos de referencia. Así, si el original dice “abra la casetera, introduzca el casete en la casetera, cierre la casetera y apriete la tecla play bajo la casetera”, cosa que NO es poco frecuente en japonés o inglés, al usar MT corremos el riesgo de imprimir toda esa redundancia al español, olvidando el uso de pronombres, emisiones que permitirían una mayor naturalidad en español. Esto es menos probable que suceda si no usamos MT.

Por último está el tema de la variedad en la redacción: al presentarnos la TM las traducciones previas, tenderemos a copiarlas sin más, con lo que restaremos vitalidad y ritmo al texto. Lo más probable es que si no la usáramos, tradujéramos de manera distinta segmentos estructuralmente parecidos, y eso, de todas formas no afectaría el resultado (obviamente que depender:a del tipo de texto. Algunos necesariamente tienen que ser repetitivos, como los archivos de ayuda, a causa de las referencias cruzadas). El equilibrio entre consistencia y monotonía es bastante sutil y no hay recetas para conseguirlo.

¿Cómo solucionar estos problemas?. La respuesta es simple: utilizar el software simplemente como una herramienta que ayuda en el proceso de la traducción, y no confundirla con una varita mágica que traduce por nosotros. Siempre es posible manipular el texto final una vez que ha sido limpiado y ya no tiene ninguna relación física con la TM. ¡Pero si hago cambios ahora, no se reflejarán en la memoria! gritarán los traductores alarmados, dejando ver que ya son presas de los dictámenes del software: Así es. Los cambios no quedarán en la memoria, pero el texto final quedará mejor. Y ese es nuestro trabajo. La TM no está para esclavizarnos.

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