Glosario técnico científico japonés-español

No solo aprendí a hornear queques durante la cuarentena.

Con pandemia de por medio, casi se me acaba el año antes de darle un poco de vida a este blog. Pero tengo la excusa perfecta para no haber posteado casi nunca. Pasa que hace años que le daba vuelta a la idea de crear algún tipo de glosario técnico científico que pudiera ser de utilidad para colegas y simpatizantes, además de hacerme rico y famoso (sí, claro). La idea era publicarlo en papel, para que tuviera materialidad, pero durante el aburrido encierro forzoso que pasamos en el último tiempo, decidí que mejor sería poner el material al alcance del honorable público, de una vez por todas[1], en su compu o en su celu. La gracia es que sale más barato para mí y gratis para el usuario. Además, se puede corregir y actualizar permanentemente sin mayores dificultades. A lo mejor, incluso es más ecológico. Entonces, aparte de aprender a hornear queques, me pasé las cuarentenas aprendiendo lo básico de desarrollo web y programación para poder publicar el glosario y actualizar mi ya desmejorada página web. Pueden ver el resultado aquí: El glosario de Perelló. Le pueden hacer toda la propaganda que quieran, no me enojo. Incluso tiene sus botoncitos para compartir.


[1] Se supone que “de una vez por todas” es un galicismo injustificado, pero me importa un comino.

2 comentarios

Archivado bajo Recursos, Traducción

Intestinos de 12 dedos y otras disquisiciones

Puesto que hace rato que no escribo ni se me ocurre una idea grandiosa para mantener esto andando, hoy les contaré algunas trivialidades en que he pensado estos días.

· Hace rato que me llamaba la atención la palabra japonesa 十二指腸 (じゅうにしちょう) puesto que literalmente significa «intestino de doce dedos» y equivale a nuestro duodeno de toda la vida. Suponía que ese «duo» algo tendría que ver con el «二» (dos) del japonés. Pues, resulta que efectivamente, duodeno proviene del latín «duodenum digitorum» y este a su vez del griego «dōdekadáktylos», (pasando antes por el árabe), que precisamente significan doce dedos. Esa es supuestamente la longitud aproximada (25 cm) de esa porción del intestino. Entonces, ¿cómo es que duodeno y 十二指腸 hacen prácticamente la misma analogía en japonés que en las lenguas grecolatinas? Pues resulta que 十二指腸 fue una traducción literal acuñada como neologismo en la traducción al japonés, vía el holandés, de la Tabulae Anatomicae, un tratado anatómico, escrito por un tal Johann Adam Kulmus en el siglo XVIII. Fíjate tú.

· Ahora que debemos leer la propuesta para una nueva constitución, con sus 54.777 palabras a lo largo de 178 páginas, la extensión de la posible nueva carta magna nos plantea un reto considerable, en especial a los legos en el tema. Así que se me ocurrió mirar su homóloga nipona para ver qué tan larga era. Resulta que si la tradujésemos al español tendríamos menos de 30 páginas y alrededor de 6.000 palabras.

· La guerra entre Rusia y Ucrania trae consecuencias en los frentes más insospechados. Hace un tiempo quise usar Anycount, un software de origen ucraniano, para contar palabras en unos archivos de Office, como tantas otras veces. Pues, resulta que mi antivirus Kaspersky, una marca rusa, decidió de golpe y porrazo que Anycount era un virus… ¡y me lo borró! Por suerte no me ha hecho lo mismo con otros programas de la misma empresa.

Deja un comentario

Archivado bajo Blog, Traducción, Trivia

Ojo con la traducción automática y su prima diabólica: su posedición

Supongo que la mayoría de mis colegas traductores reconocerán que en los últimos años la traducción automática ha avanzado a pasos agigantados. Mientras estudiábamos la carrera, veíamos confiados como los textos generados por los productos disponibles en aquel entonces estaban a años luz de tener utilidad alguna y servían para reírse un buen rato. La imposibilidad de la máquina para distinguir contextos y usos las hacía traducir cosas como el «ministro Pajas» para el primer ministro Jack Straw (si no lo recuerdan, se me cayó el carnet). En esa época el software de traducción incorporaba reglas gramaticales y equivalencias léxicas, pero dejaba afuera lo más importante: el contexto.

Luego apareció Google Translate, que añadió a la tecnología existente el uso de grandes cantidades de textos paralelos, incorporando la estadística y algo de contexto al proceso. Con ello, la cantidad de desaciertos bajó drásticamente y nos hizo mirar con un poco más de suspicacia. Aun así, Google seguía sonando forzado y poco natural, con errores gramaticales graves en algunas ocasiones. Estos errores me permitían a veces descubrir a los alumnos querían hacer pasar por propia alguna tarea que habían encargado a San Google.

Pero la tecnología ha avanzado aun más rápido y cada vez son más los proveedores de soluciones traductológicas de muy alta calidad. Uno de ellos es DeepL, herramienta que más de alguna vez me ha sorprendido por su precisión. Aunque desconozco el detalle de su funcionamiento, se nota que combina los dos principios mencionados y que se alimenta de traducciones humanas, puesto que alguna vez he encontrado errores que una máquina no cometería. El advenimiento de estas tecnologías plantea a los traductores un nuevo desafío. Dado que el mercado siempre buscará bajar costos y acortar los plazos de entrega, poco a poco irán creciendo las ofertas de trabajo relacionadas con la posedición de traducción automática en desmedro de la traducción tradicional. Nos guste o no (y supongo que a la mayoría no nos gusta), tendremos seguramente que ir flexibilizando nuestra oferta. De todas formas, seguirá existiendo la necesidad de traductores humanos, porque somos los únicos capaces de captar el contexto y la pragmática para traducir con precisión, consistencia y coherencia, ¡al menos de momento!

Les muestro un ejemplo real que me topé hace poco. Las traducciones ofrecidas por DeepL se ven muy bien a primera vista, pero hay que poner ojo. En este ejemplo, aparte de la discordancia en el tratamiento de usted y tú, hay un gravísimo error de sentido: se trata de un manual en que se enseña el uso de la palabra japonesa 暑い, no de la ambientación de un relato de corte erótico (¡sexy!). Es decir, lo pasable era «se ve acalorada» y lo mejor y más natural «parece que tiene calor».

Me parece que aún nos quedan algunos años de circo. Veamos.

Deja un comentario

Archivado bajo Traducción

Actualización del glosario

Aprovechando de desear un feliz año nuevo al distinguido y selecto público de este humilde blog, comento de pasada que mi hermoso glosario ha sido actualizado con poco más de 300 términos médicos. Podrán encontrar joyitas como 非喘息性好酸球性気管支炎 (bronquitis eosinofílica no asmática) y 胸腔鏡下肺部分切除術 (resección pulmonar parcial por toracoscopia) [ojo, toracoscopia sin tilde en la i] las que, quién sabe, podrían sacarlos de más de algún apuro. (Sí, claro, como no).

Deja un comentario

Archivado bajo Uncategorized

Traducción en tiempos de pandemia

A decir verdad, el título es un poco engañoso, pero era una referencia literaria que no podía dejar pasar. Eventos históricos como la actual pandemia nos van dejando neologismos y expresiones que poco tiempo atrás desconocíamos. Por eso, ante una eventual traducción del tema, resulta importante identificar los conceptos y expresiones pertinentes en nuestras lenguas de trabajo.

Revisando las noticias japonesas, podemos encontrarnos con expresiones como estas:

  • 新型コロナウイルス = a veces solo 新型コロナ, literalmente el «coronavirus nuevo» (o corona nuevo). En español se supone que hay una distinción entre el virus («SARS-CoV-2, aunque es frecuente que se siga empleando el provisional 2019-nCoV«) y la enfermedad, que es covid-19 (en minúscula, porque es sustantivo común). [Según dice la Fundéu]. La realidad es que normalmente se oye y lee «coronavirus» indistintamente para el virus o la enfermedad. Además, el aspecto de novedoso queda en el tintero y suele olvidarse que el actual es un tipo nuevo entre los coronavirus existentes.
  • PCR検証 = aunque literalmente es «inspección o verificación PCR», sabemos que se trata del test o prueba PCR, que no es la proteína C reactiva, como dijera una autoridad hace algún tiempo, sino que la reacción de polimerasa en cadena. Y su sigla en este caso no se traduce.

También tenemos otras expresiones más reveladoras de la forma en que Japón está lidiando con el tema actualmente.

  • 外出自粛 = «abstenerse voluntariamente de salir». Una expresión que muestra que la normativa distanciadora es más laxa en tierras niponas, ya que no se prohíbe salir. Solo se recomienda. Aunque existe la palabra cuarentena, 検疫 y podría decirse también cuarentena obligatoria 強制的検疫, no parece tener presencia en los medios.
  • 密閉・密集・密接の「3つの密」 = en japonés es muy frecuente este tipo de eslóganes, análogo a las 3R de reducir, reutilizar y reciclar; donde nos ponen la dificultad de encontrar palabras que expresen lo mismo que el original y la misma inicial. En este caso de se trata de evitar los lugares en que haya lo siguiente 密閉・密集・密接 tal como se muestra aquí

Ahora, si 密閉 = cerrado herméticamente, 密集 = aglomeración y 密接 = contacto estrecho, en principio, nos enfrentamos a un problema de traducción, pero un poco de ingenio nos permite acuñar las 3C = lugares cerrados, concurridos y en contacto estrecho (quedaría mejor cercano, pero nos sobraría una c).

En otros casos, podemos traducir con la alegría de tener un equivalente directo y reconocible al instante:

  • 緊急事態宣言 = declaración de estado de emergencia
  • 院内感染 = contagio intrahospitalario

Asimismo, el #家にいよ es tal cual #QuédaTeEnCasa

Y una curiosidad:

武漢 = la ciudad china donde partió todo, en japonés se pronuncia /bukan/ no Wuhan (ni yahoo como en ciertos palacios de gobierno).

Eso. Se me cuidan.

Deja un comentario

Archivado bajo Blog, Cultura japonesa, Traducción, Trivia

Errores en los originales

Casi se me acaba el año sin escribir nada en el blog. Para remediarlo, les mostraré algunos ejemplos de cosas raras, errores de tecleo o de redacción que uno puede encontrarse mientras traduce textos de lo más serios e importantes. Mis exalumnos recordarán que también aparecían a veces en los textos que veía en clases, ante lo que reclamaban con razón. Al menos servían para demostrar cómo es la realidad diaria del traductor y que el autor del texto original también es humano. Así que esta es una pequeña lista de ejemplos reales que he ido recopilando con el tiempo.

Como sería muy aburrido y denso explicarlos uno a uno (o sea, me da flojera), se los dejo de tarea para que puedan indicar en los comentarios qué problema hay. Les indico algo de contexto para que capten la idea. Ojo, que si no comenta, no me diga después que no escribo nunca nada. Si responde bien, se anota un poroto (virtual, obvio).

  1. 出展: http:www.sitiowebmuychingon.com  (debajo de una tabla con datos)
  2. 定められまれます
  3. 製造工程管理の大網
  4. 電慮九有効活用の基礎
  5. 名称別に符合をつける

Algunos de ellos son evidentes, ya que simplemente no se pueden traducir de forma incorrecta, pero otros nos pueden jugar una mala pasada si no estamos atentos.

Otras veces podemos perder mucho tiempo buscando qué significa 描地, cuando en realidad debería decir 錨地.

Un ejercicio interesante es pensar en por qué se producen estas pifias: desconocimiento del kanji, homofonía, dedos porfiados, etc. Así podemos estar más atentos, descubrirlos más rápido y perder menos tiempo en su solución.

También hay muchos casos redundancias y repeticiones que en japonés podrán ser aceptables, pero que requieren una traducción más elegante:

  1. 防災情報提供システムによる情報提供
  2. 地球温暖化防止のための地球温暖化対策計画
  3. 支援ノウハウを活かして、地域の支援機関の支援機能の向上を支援

El problema con estas últimas es que si el cliente es una agencia puede ser que quiera que todo se traduzca al pie de la letra, “por si acaso, no vaya a ser que se confunda el lector”. Pero esa es harina de otro costal.

Si no sabe japonés y llego leyendo hasta acá, quizás anda un poco perdido.

Bueno, eso es todo por hoy. Otro día, seguramente el próximo año, les cuento sobre mi aversión al kanji 務.

 

 

Deja un comentario

Archivado bajo Traducción

Evidencialidad

Una gran diferencia entre el japonés y el español se presenta en una categoría que los gramáticos llaman «evidencialidad» que, en pocas palabras, consiste en expresar explícitamente las evidencias con las que contamos para hacer una aseveración. Claro, suena un poco extraño, porque en español no es algo que nos preocupe demasiado (en términos gramaticales, no que hablemos sin evidencias).

Por ejemplo, en español, si alguien nos dice «mañana no hay clases», podemos preguntarle de dónde sacó dicha información o creerle sin más. En cualquier caso, la oración es gramaticalmente correcta y no podemos reprocharle nada en términos de construcción (que podamos encontrarla mezquina en información es otro tema). En cambio en japonés, una oración como 「明日は休講です」suena más bien rarita y no gramatical. No porque esté exageradamente incorrecta, sino porque le falta algo que marque la procedencia de la información,  o sea, la evidencia que indique de dónde el hablante obtiene la información que le permite hacer dicha aseveración. Así tal cual, suena demasiado taxativa. Dicha evidencia puede provenir de un rumor, una inferencia, una conjetura, etc. , por lo que se deberá marcar con el morfema que corresponda:

明日は休講だそうです。rumor (dicen que mañana no hay clases)

明日は休講のようです。inferencia ([de acuerdo a lo que vi o leí], mañana no hay clases)

明日は休講だろう。conjetura, como pregunta (mañana quizás no haya clases)

明日は休講らしいです。conjetura mediada por algo que se ha oído o leído (parece que mañana no hay clases)

Esto suele causar grandes dolores de cabeza a los estudiantes y traductores de japonés. A los primeros, porque resulta difícil acostumbrarse a usarlo, por más que se entienda teóricamente. A los segundos, porque según el contexto hay que decidir qué tan necesario sea transmitir dicho matiz de evidencialidad.

Como es un tema más bien complicadito y para no aburrirlos más, les dejo este esquema, tomado del excelente diccionario gramatical «A Dictionary of Basic Japanese Grammar», de Makino Seichi y Tsutsui Michio, The Japan Times, 1998.  Podrán ver que hay dos そうだ y como arriba mencioné solo uno, tendrán que revisar el libro para conocer la diferencia. Hasta el próximo año.

Evidencialidad en japonés

Deja un comentario

Archivado bajo Blog, Lingüística

Imperialismo lingüístico inconsciente

No son pocas las agencias de traducción que al tratar de ser prolijos con su producto caen en un fenómeno que atino a llamar como el título de esta publicación. Me pasa sobre todo con las agencias japonesas. Algunas, sin saber castellano, revisan el texto buscando posibles errores. Otras, encargan la revisión a hablantes no nativos de la lengua meta, que podrán saber mucho español, pero al ser escolarizados en japonés, no dominan las claves de la redacción castellana. Ambos caen con frecuencia en una suerte de imperialismo lingüístico inconsciente, distinto al sentido convencional según el que un pueblo impone a la fuerza su lengua sobre otro. Me refiero a uno de carácter menos malintencionado, y más bien inconsciente pero nefasto de todas formas, donde se pretenden imponer en el texto traducido los elementos formales, léxicos u ortotipográficos del original.

Algunos ejemplos:

  1. La obsesión de que cada palabra japonesa en el original tenga un equivalente en español. Suelen pensar que el original de su “honorable cliente” es intocable y hay que respetarlo a rajatabla. Esto genera traducciones verborrágicas intragables, del tipo “ejecutar actividades de recolección de datos y de análisis de datos”, cuando bastaría con un conciso “recolectar y analizar los datos”.
  2. La manía de imitar la ortotipografía inglesa, especialmente en el uso de mayúsculas, así como considerar casi todo como sustantivo propio y por ende, “mayusculizarlo” en todas sus palabras: “Certificado De Admisión Como Alumno Regular”
  3. Llevar la necesaria consistencia terminológica al extremo, generando repeticiones innecesarias ad nauseam. Y no, no se trata de palabras clave o terminología específica, sino de cualquier palabra repetida, independiente de su función o categoría…”porque es mejor unificar, no vaya a ser cosa que el lector se confunda”. Así, tenemos esperpentos como:
  • El alumno deberá solicitar su “Certificado De Admisión Como Alumno Regular” en la “Oficina de Emisión del Certificado De Admisión Como Alumno Regular”. En caso de no presentar el “Certificado De Admisión Como Alumno Regular”, el alumno…

Y no es broma. Me canso de explicar que en español se prefiere no repetir, que se pueden usar expresiones sinónimas, pronominales, anafóricas, etc. Suelo toparme con un “mejor repetirlo, por si acaso, para no confundir al lector”.

  1. La «cuasirreverencia» a textos previamente traducidos, que adquieren un carácter de “traducción oficial”, únicamente porque está en los materiales de referencia del cliente, aunque esté traducido con los pies. “¿Para qué mejorarlo, si ya está mal?”, pareciera ser la filosofía. Quizás tenga que ver con no querer quedar en evidencia, cuando es la misma agencia la que tradujo anteriormente dichos materiales.

Hay varios ejemplos más, pero estos son los que se me ocurren ahora. Si alguien quiere compartir otro ejemplo, queda abierta la sección de comentarios.

La idea es entre todos tratar de educar amablemente a las agencias, respondiendo con paciencia y dentro de lo posible a ese tipo de comentarios de edición. Claro, muchas veces no nos prestarán atención, pero una que otra, quizá (ojalá) sí.

 

 

 

2 comentarios

Archivado bajo Blog, Cultura japonesa, Traducción

Traducir poesía: mini ejercicio.

Guau. Casi un año de mi última entrada. Todo un récord. Pues, qué le vamos a hacer. El tiempo vuela entre entregas, flojera y falta de inspiración. En fin.

En enero del año pasado tuve la oportunidad de conocer en su paso por Santiago a Gregory Zambrano, quien me regaló un ejemplar de su flamante antología japonesa del destacado poeta chileno Gonzalo Rojas, disponible aquí, por si hay algún curioso.

Debo reconocer que muy aficionado a la poesía no soy, ni había leído a don Gonzalo. Y sigo casi sin leerlo, pero hace rato andaba con la idea de retrotraducir una estrofa del algún poema como ejercicio, a ver qué salía. Y eso es lo que les vengo a mostrar: el original, su traducción y su traducción directa de vuelta al español, sin conocer el poema. A modo de ejercicio, para ver qué se pierde y qué se gana con la traducción de un profesional, sí, pero más cercano a las tuercas que a las estrofas.

Veamos:

Retrato de mujer

Siempre estará la noche, mujer, para mirarte cara a cara,
sola en tu espejo, libre de marido, desnuda
con la exacta y terrible realidad del gran vértigo
que te destruye. Siempre vas a tener tu noche y tu cuchillo,
y el frívolo teléfono para escuchar mi adiós de un solo tajo.

Traducido al japonés, dice:

女性の肖像

女よ、夜はいつも、お前を正面から見つめるためにある、

夫と離れ、一人鏡に映るお前、お前を

破壊する大きな眩暈の恐ろしく正確な現実を前に

裸になったお前。いつもお前にはお前の夜とお前のナイフ、

そして、私の単刀直入な別れの言葉を聞くための軽薄な電話もあるだろう。

Lo que a su vez, traducido de nuevo al español, dice:

Retrato de mujer

Mujer, la noche está siempre para contemplarte de frente

A ti, que separada de tu marido te reflejas sola ante el espejo

A ti, que te desnudas ante una terriblemente precisa realidad de vértigo que te destruye.

Siempre tienes tu noche, tu cuchillo

Y quizás el frívolo teléfono para oír mis francas palabras de despedida.

Conclusiones:

  1. El título me quedó igualito.
  2. Resultan interesantes los cambios léxicos (Ej.»de frente» por «cara a cara»; franco, por «de un solo tajo»…aquí sí que saltó un poco lejos «el tejo», jaja. ) y estructurales (a ti…a ti…), que dada el gran repertorio de ambas lenguas no es de extrañar que no coincidan.
  3. Se pierde el futuro (Siempre tienes en lugar de vas a tener) y se gana un matiz de conjetura (quizás). De todas formas, a grandes rasgos podemos decir que la imagen poética es parecida. El que piense que no, que comente.
  4. Tantos «omaes» en la versión japonesa demuestran la influencia del original en la traducción y plantean una duda existencial. Difícil pensar que tanto posesivo suene natural en japonés, pero quizás es imposible ser fiel al poema sin indicar la pertenencia: tu cuchillo, tu noche, etc.

Y por último, siguiendo con el experimento, la versión del «traductor» de Google:

Retrato de una mujer

Mujer, la noche siempre es mirarte desde el frente,

Separado de mi marido, tú que te miras en un espejo, tú

Antes realidad temerosa precisa de gran mareo para destruir

Tú desnudo. Siempre a usted su noche y su cuchillo,

Y habrá teléfonos frívolos para escuchar mis frenéticas palabras de despedida.

Baste decir que el desnudo aquí es masculino…y en eso de «separado de mi marido» resuena algo de igualdad de género.

Eso, hasta la próxima.

Deja un comentario

Archivado bajo Traducción

En contra de la «prefecturización» de la práctica traductora.

Ya, sí, está claro que eso de «prefecturización» no lo han escuchado nunca y que me lo acabo de inventar. En realidad, la idea es despotricar acerca de un fenómeno muy presente entre algunas agencias de traducción, estudiantes o los ya mencionados traductores zombis. Pero, ¿a qué diablos me refiero?

Llamo “prefecturización” a aquella típica obsesión de pensar que todo tiene una traducción oficial, o una teiyaku (定訳), es decir, una traducción asentada, aceptada o establecida. Pues claro, muchas veces así es. Sobre todo para conceptos específicos, nombres de organizaciones y otra gran variedad de fenómenos posibles.

Sin embargo, dicha realidad no implica que todo, siempre, tenga una traducción “oficial”. Los contextos son variables y lo adecuado en uno puede no serlo en otro. Aunque sea dentro de una misma disciplina. Siempre depende del contexto, las estructuras gramaticales, las posibilidades y estilo de expresión e incluso el espacio disponible.

Pero eso no es todo. En general, los promotores de las “traducciones oficiales” tienden a no poner en duda aquellas traducciones que encuentran y las adoptan casi dogmáticamente: así lo aprendí, eso dice el diccionario o así sale en tal o cual página de internet.

Y aquí es cuando llegamos a lo de la prefectura, que no es más que un ejemplo, pero bien ilustrativo. Todo el que sepa algo de Japón sabrá que su división administrativa principal es el ken (県), que “impajaritablemente” se traduce como prefectura, puesto que en inglés siempre se traduce como prefecture. Pero, ¿qué pensamos en español cuando leemos o escuchamos prefectura? Yo diría que nada parecido a la acepción de 県, sino más bien algo similar a una jurisdicción policial, naval, militar o algo por el estilo, no una división territorial de carácter administrativo, más parecida a provincia o lo que en algunos países hispanohablantes denominan departamento.

¿Quiero decir entonces que me opongo a traducir 県 como prefectura? Claro que no. Es solo cosa de contexto. Si el texto es de carácter administrativo, o turístico y está destinado a hispanohablantes residentes o paseantes en Japón, creo que prefectura sería lo más atinado. Otro sería el caso de un texto literario o de otro tipo destinado a un público no versado en temas nipones. Creo que ahí, lo mejor sería algo parecido a provincia.

En suma, las supuestas traducciones asentadas, no son sagradas.

"Prefectura" delimitando un recinto naval, si mal no recuerdo. en Colonia, Uruguay

«Prefectura» delimitando un recinto naval, si mal no recuerdo. en Colonia, Uruguay

5 comentarios

Archivado bajo Opiniones, Traducción